Monterrey, México a 23 de marzo de 2026
Centro Cívitas llama a garantizar los derechos elementales en los municipios de ultra crecimiento
Municipios como García, Juárez, Pesquería, El Carmen, Salinas Victoria y Ciénega de Flores, en el estado de Nuevo León, México han experimentado un crecimiento poblacional sin precedente, -en algunos casos hasta un 700% entre 2010 y 2020-, Sin embargo, la infraestructura y los servicios públicos no han crecido al mismo ritmo.
García, por ejemplo, pasó de 143,694 a 397,205 habitantes entre 2010 y 2020 y en Juárez la población pasó de 256,970 a 471,523 personas. En el mismo periodo de tiempo, Pesquería pasó de 20,843 habitantes a 147,624; El Carmen de 15,092 a 104,478; Salinas Victoria de 32,660 a 86,766 y Ciénega de Flores de 24,526 a 68,747.

Fallas en el suministro de agua y en las redes de drenaje y electricidad, son ejemplos claros. El resultado es una crisis urbana silenciosa que afecta a cientos de miles de familias en la periferia de la Zona Metropolitana de Monterrey.
Las personas han “resuelto” su derecho a la vivienda propia, muchas veces impulsadas por los altos costos en zonas céntricas y la falta de opciones asequibles. Pero al llegar a estos desarrollos, descubren que resolver ese derecho les cuesta todos los demás.
La seguridad brilla por su ausencia: los vecinos de colonias como Haciendas del Renacimiento en García han tenido que instalar sus propias cámaras de vigilancia ante la lenta respuesta policial. El transporte público es insuficiente o inexistente, obligando a las personas a destinar hasta cuatro horas diarias solo para trasladarse al trabajo. Las calles sin pavimento y sin alumbrado se vuelven un riesgo cotidiano. Los cortes de agua son frecuentes. Las fugas de drenaje, eternas. Las fallas en el suministro de electricidad afectan a numerosas comunidades incluso con cortes que duran días. Los parques prometidos en los planos de venta nunca llegaron, o llegaron como anzuelo y se abandonaron.
Este conjunto de carencias no es menor: constituye un ecosistema perfecto para que florezca la violencia. No es coincidencia que sean precisamente estos municipios los que encabezan la nota roja. La salud física y mental de sus habitantes se deteriora ante una rutina interminable de problemas generados únicamente por vivir en un lugar que no puede garantizarles los mínimos servicios. La economía familiar se fractura con los robos, la atención médica urgente y los costos derivados de una infraestructura que falla todos los días.
Por ello, Centro Cívitas hace un llamado:
- A los municipios y al Gobierno del Estado, para que dejen de ser negligentes y no aprueben desarrollos donde la vida no pueda florecer. Aprobar un fraccionamiento sin los servicios mínimos garantizados no es desarrollo urbano: es abandono institucional disfrazado de crecimiento.
- Al Gobierno Federal y al INFONAVIT, para que dejen de perpetuar la precariedad financiando programas de vivienda donde pareciera que al ciudadano se le castiga enviándolo a vivir lejos de todo. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores debe enfocarse en vivienda asequible en los centros de la metrópoli, donde las personas tengan acceso real a servicios, empleo y vida comunitaria.
- Al INEGI, para que Pesquería, García y Juárez sean incluidos en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU). El tamaño de su población exige que sus problemáticas sean medidas, visibilizadas y atendidas con la misma seriedad que cualquier otra ciudad que esté incluida en ese estudio.
Como institución que promueve, enseña y practica el civismo — entendido como el balance entre derechos y obligaciones — Centro Cívitas advierte que las conductas anticívicas no van a detenerse si no atendemos a las comunidades cuyos habitantes no participan ni se organizan, precisamente porque todas estas problemáticas se los impiden. Una comunidad sin servicios básicos es una comunidad a la que se le ha negado la posibilidad de ser ciudadana. Y eso, también, es una responsabilidad del Estado.
-o-
VIDEO PUBLICADO EN GRUPO REFORMA
–
